Réplica de máscara de Tutankamón para el MuHAr
En oportunidad de celebrarse el Día Nacional de Egipto y como muestra de amistad con Montevideo, la embajadora de la República Árabe de Egipto, Noha A. Khedr, entregó al intendente Mario Bergara una réplica de la máscara mortuoria de Tutankamón para su exposición en el MuHAr, que cuenta con una gran colección de piezas en exposición permanente sobre esta civilización.
Del evento participaron, además de las mencionadas autoridades, representantes del gobierno departamental y nacional, como la ministra Sandra Lazo.
Durante su oratoria el intendente Bergara dijo que desde la comuna “agradecemos a la República Árabe de Egipto, que nos emociona y nos enorgullece por el gesto simbólico de amistad”.
Sostuvo, además, que “este sector del museo donde nos encontramos, dedicada a la historia antigua, tiene a Egipto como uno de los centros de atención. Con la donación de esta réplica oficial de la máscara funeraria de Tutankamón, uno de los emblemas del arte faraónico, sin duda va a ser un motivo más de atracción para todas y todos quienes nos visiten”.
También destacó la “interesantísima colección” que aloja el MuHar, así como la importancia de cada vez más personas lo conozcan y disfruten.
Por su parte, la embajadora Noha A. Khedr celebró el hecho de conmemorar una fecha tan importante para Egipto “con una ceremonia que también festeja la profunda y duradera amistad entre Egipto y Uruguay”.
Dijo, además, que “nos complace profundamente que esta réplica pase a formar parte de un museo que desempeña un papel tan importante en la preservación y difusión del patrimonio cultural egipcio en Uruguay. Esperamos que ayude a enriquecer la sección egipcia del museo y anime a un número mayor de visitantes a descubrir la historia y los logros de una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad”.
Sobre Tutankamón y la pieza
Tutankamón fue un joven faraón que gobernó el valle del Nilo entre 1332 y 1323 a.c. Hallada en 1922 por el arqueólogo inglés Howard Carter en el Valle de los Reyes, esta máscara se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del antiguo Egipto.
La máscara original fue realizada en oro macizo con incrustaciones de lapislázuli, un material tan raro como valioso que debía traerse desde yacimientos a más de 2.500 kilómetros de distancia.
Esta pieza que se incorpora al acervo del MuHAr, compartirá sala con otras dos máscaras mortuorias de la colección: la de la momia Esoeris y la de madera que perteneció a un campesino. Un faraón, una momia y un campesino, unidos por un mismo deseo que atravesó a todo el antiguo Egipto, sin importar la clase social: permanecer más allá de la vida.
El descubrimiento de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, constituyó uno de los hallazgos más importantes de la egiptología moderna, siendo su figura un símbolo universal del esplendor de la civilización egipcia y de la permanencia de su patrimonio a través de los siglos.
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