Un grupo de científicos, entre ellos la Dra. Verónica Motta, astrofísica uruguaya de la Universidad de Valparaíso, Chile, descubren el objeto más lejano de la Tierra hasta el momento, una "galaxia bebé" a 12.800 años-luz de distancia.
Un equipo de astrónomos utilizando los telescopios espaciales Hubble y Spitzer de la NASA, ha localizado lo que sería el objeto más lejano de la tierra conocido hasta ahora, una galaxia joven a 12.800 millones de años-luz de la Tierra cuando el universo tenía aproximadamente 700 millones de años de edad y su tamaño era apenas un 5% de su tamaño actual.
En el equipo, liderado por el Dr. Larry Bradley de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, participó la Dra. Verónica Motta, astrofísica uruguaya que obtuvo la licenciatura de Astronomía en la Universidad de la República, Uruguay, y que actualmente es profesora asociada de la Universidad de Valparaíso, Chile.
Las imágenes provenientes del telescopio espacial Hubble permitieron a los astrónomos descubrir esta "galaxia-bebé" hoy bautizada como "A1689-zD1".
La información obtenida en el infrarrojo mediante el telescopio Spitzer permite afirmar que se trata de una galaxia formada por cientos de miles de estrellas masivas que recién se están formando. Su tamaño es menor que el de nuestra propia galaxia (la Vía Láctea) y su masa aproximadamente igual.
La luz de esta galaxia viene de tan lejos que sólo es posible detectarla gracias a un afortunado efecto natural de amplificación. Un cúmulo de galaxias cercano, en este caso "Abell 1689", situado a una distancia próxima a 2.200 millones de años luz de la tierra opera como "telescopio cósmico" y magnifica la imagen de la lejana galaxia. Este efecto conocido como "efecto lente-gravitatoria" aumenta el brillo de la galaxia en más de 10 veces y así fue posible descubrirla mediante los telescopios Hubble y Spitzer.
Según las teorías actuales, existió una edad oscura en el universo que comenzó cerca de 400.000 años después del Big Bang debido fundamentalmente a que la materia de ese primitivo universo en expansión se enfrió para formar nubes de hidrógeno que se comportaron como una densa niebla. En algún momento de ese período, las galaxias y estrellas comenzaron a formarse. La luz emitida por ellas recalentó aquella densa niebla de hidrógeno frío y aproximadamente un millón de años después del Big Bang la edad oscura terminó. El universo se hizo "visible". La luz proveniente de esas primitivas estrellas es la que estamos viendo hoy mediante el "efecto-lente".
Este hallazgo permitirá comprender mejor el proceso de nacimiento de las galaxias y su evolución.
Los resultados de este descubrimiento que involucra a la científica uruguaya serán publicados próximamente en el Astrophysical Journal |