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La nueva Ciudad Vieja

Última actualización: 26.01.2010 - 18:01
La Ciudad Vieja es uno de los circuitos culturales y turísticos más destacados y atractivos de Montevideo. Es un espacio de interacción social, donde pasado y presente dialogan y se mixturan, invitando a recorrer sus calles, conocer sus rincones y descubrir sus secretos.

La Ciudad Vieja

Históricamente la Ciudad Vieja concentraba las actividades políticas, administrativas, comerciales y culturales de la ciudad. Esta vuelta de tuerca que está viviendo la zona es un ejemplo de una ciudad en constante movimiento, que busca la renovación e integración de lenguajes generacionales diversos.

Las evidencias son cada vez más claras. La arquitectura y los espacios públicos han sido revitalizados, con una puesta a punto de estructuras y fachadas. El cuidado por recuperar el patrimonio histórico de sus edificios y el llamado a renovar propuestas que coloquen a una zona histórica con servicios en pleno siglo XXI también se visualiza en la reciente extensión de la peatonal Sarandí, y en la reconquista de la rambla portuaria.

La Ciudad Vieja concentra buena parte del sector comercial y financiero de Montevideo. Allí se suceden casas bancarias, oficinas públicas, estudios profesionales y comercios de diversos ramos.

En pleno circuito financiero -y en un período muy corto de tiempo- comenzó a concentrarse un puñado de restaurantes, cafés, pubs y discotecas –hoy plan obligado para miles de jóvenes-, sumándosele un circuito de centros culturales, talleres de artistas plásticos, casas de anticuarios, librerías, ferias de antigüedades, museos y edificios históricos con propuestas actualizadas.

Arte, diseño y tendencias

Existe un auge de las boutiques de diseño y tendencias, con propuestas estéticas que incluyen vestimenta, decoración o accesorios.

Numerosos talleres de artistas plásticos se han instalado en el casco antiguo de la ciudad, los que abren sus puertas a turistas y público en general, curiosos de conocer el ámbito en donde el artista crea. Un claro ejemplo es el Mercado de Arte y Diseño (MAD), en los alrededores del Mercado del Puerto, que concentra a reconocidos nombres de las artes plásticas nacionales.

Museos y circuitos históricos

Uno de los mayores atractivos de la zona es su patrimonio arquitectónico. Entre ellos se destaca la Catedral Metropolitana (Iglesia Matriz) cuyo proyecto inicial data del año 1790. En el Cabildo, construido entre 1840 y 1869 y que desde 1958 funciona como Museo Histórico Nacional, se puede visitar mes a mes muestras de artistas plásticos contemporáneos. El Club Uruguay, construido entre 1886 y 1888, invita a conocer una de las obras más célebres del ingeniero civil Luigi Andreoni.

Mención aparte merece el Mercado del Puerto, un edificio con una estructura de cerchas y pilares de hierro fundido, diseñada y ejecutada en Liverpool (Inglaterra) y convertido en uno de los lugares tradicionales de Montevideo.

Más escondida está la plaza Zabala, obra inspirada en el espíritu de la “belle époque” e inaugurada en 1890. El Palacio Taranco, edificio emplazado en una pequeña manzana de forma irregular, está considerado como la expresión más representativa de la arquitectura residencial de principios del siglo XX.

El principal hito de la Ciudad Vieja, el Teatro Solís, es un digno ejemplo del neoclasicismo republicano, inaugurado el 25 de agosto de 1856 y reinagurado en el año 2004.

Otros edificios históricos y de interés turístico son la Iglesia de San Francisco de Asís, la Junta Departamental, el edificio Pablo Ferrando y el Hotel Colón.

Centros culturales

La Ciudad Vieja ha logrado concentrar propuestas culturales tan variadas como valiosas. A la nutrida agenda mensual del Teatro Solís, con artistas nacionales e internacionales, se suma el Centro Cultural de España, que incluye exposiciones, conciertos, talleres y conferencias, al que se le agrega una hemeroteca, videoteca y una sala multifuncional donde se montan obras teatrales, conciertos musicales y se exhiben películas de calidad.

Gastronomía y discotecas

Una de las principales transformaciones de la Ciudad Vieja ha ocurrido en el rubro de la gastronomía. La propuesta se manifiesta especialmente en la “movida nocturna”, a través de restaurantes, cafés, pubs y discotecas. Los fines de semana la Ciudad Vieja se transforma en una ciudad nueva y juvenil.

A los “clásicos” como el Fun-Fun, un boliche tanguero fundado en 1895 por don Augusto López, o el Café Brasilero, se suma una remozada calle Bartolomé Mitre, o la peatonal Bacacay, frente por frente a la explanada del Teatro Solís, donde se concentran locales gastronómicos para todos los gustos. Cuando arranca la madrugada, las discotecas, con sus luces de neón, monopolizan la “movida”.

Librerías y curiosidades

Para los amantes de la lectura, que además disfrutan con la memoria, dos paradas ineludibles: la librería Linardi & Risso, en la Ciudad Vieja desde 1944, actualmente en la calle Juan Carlos Gómez y la librería del museo Torres García, en plena peatonal Sarandí, a pasos de la puerta de la Ciudadela.

Para los interesados en antigüedades y curiosidades la cita obligada es la feria de los sábados en la plaza Matriz, donde se alternan las fotografías de principios del siglo XX con la vajilla de plata, cascos e indumentaria de la Segunda Guerra Mundial y todo lo que puede seducir a los coleccionistas más diversos, anticuarios y curiosos con disposición a sorprenderse.

La reconquista del “casco viejo” de la ciudad, con propuestas tan diversas, hablan de una comunidad renovadora, abierta a cambios refrescantes, que revitalizan el entorno. Hay lugar para todos, porque Montevideo invita.

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