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Cerrito de la Victoria

Última actualización: 25.01.2011 - 15:42
El capitán Pedro Millán lo llamó "Montevideo Chiquito". Pero la denominación de "Cerrito de la Victoria", que ha perdurado hasta nuestros días, habría de venirle de la ardorosa acción triunfante de las fuerzas patrióticas al mando del Gral. José Rondeau sobre los realistas montevideanos al mando de Gaspar Vigodet, el 31 de diciembre de 1812.

Pero el origen de su estructura urbanística deriva del llamado "Sitio Grande" de Montevideo, iniciado por las fuerzas al mando del Brig. Gral. Manuel Oribe, el 16 de febrero de 1843, y que duraría hasta el 8 de octubre de 1851. En efecto: en 1845, en terrenos que fueran de Melchor de Viana, se creó el pueblo y la sección chacras del Cerrito.

Entre "la quinta del vasco Chopitea y un monte de olivos" que daba al camino de la Restauración, hoy calle Industria, se encontraba el cuartel general de Oribe. Concretamente se levantaba, según el Dr. Luis Bonavita, a pocos metros del Molino del Miguelete, llamado también de Fortogato, construido en 1820 y demolido en 1922, entre las actuales calles Juan Acosta, Santa Ana, Francisco Plá y Joaquín Artigas.

El francés Benjamín Poucel, hacendado de Pichinango, que en 1846 llegó al campo sitiador, describió en sus Memorias el Campamento de Oribe: "Al noreste del Cerrito, gran colina que cubre Montevideo y domina la ciudad y el puerto, Oribe había plantado su tienda sobre una explanada de una hectárea cuadrada. En uno de los ángulos, la artillería atrae mis miradas. Conté hasta cuarenta piezas en bronce, bien montadas, bien cuidadas. Era un especímen de los millares de piezas semejantes que los soldados de la independencia habían conquistado a los españoles, en la guerra larga y terrible que había liberado toda la América del Sur. Rosas las había prestado a Oribe para cañonear la ciudad donde había nacido este último."

Otra viva descripción es la realizada por el Dr. Domingo González, que firmara sus libros de recuerdos con el seudónimo de "Licenciado Peralta". "Pasada media hora se encontraban ya próximos a la antigua casa-quinta del vasco Chopitea y minutos después, en el Cuartel General, ubicado entre aquella casa-quinta, el Cerrito y el monte llamado entonces de los Olivos, en línea al Sud-Este paralela con el pueblo 'Restauración'. Ocupaba una extensión importante de Oeste a Este y no menos de Norte a Sur, constituyéndolo centenares de ranchos revocados con barro sus muros y techos de paja. Su aspecto, diseminados en todas direcciones, y perfectamente blanqueados era alegre, con especialidad en la parte más alta y en dirección a la cumbre del Cerrito.

El pueblo del Cerrito vio nacer a su lado, en agosto de 1877, el pueblo de San Lorenzo, fundado por Lino Herosa, así bautizado en homenaje al entonces primer mandatario, Cnel. Lorenzo Latorre. Su origen -señala Alfredo R. Castellanos- fue el contrato celebrado entre Herosa y el Superior Gobierno, en virtud del decreto del 12 de julio de 1877, por el que se creaba en aquel lugar una nueva plaza de frutos, que abarcaba 60.000 varas cuadradas, con carácter de única en el departamento de Montevideo, y dejaban de serlo las de Sarandí, Tres Cruces y La Unión. Por decreto del 2 de mayo de 1884, el pueblo de San Lorenzo fue incorporado al del Cerrito.

Hoy, la barriada abre su expresión urbanística con la plaza del Ejército, sita en la intersección del Bv. José Batlle y Ordóñez y la Av. Gral. Flores. El lugar fue elegido, precisamente, por su proximidad al Cerrito de la Victoria, donde las milicias patrióticas artiguistas pusieron sitio a Montevideo regentista, después de la gloriosa victoria de Las Piedras.

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