Historia barrio Reducto

16.12.2014
Con eje central en la Av. Gral. San Martín (antiguo Camino del Reducto) y enmarcado por la Av. Millán y la actual calle Rocha, la avenida Gral. Garibaldi (antiguo Camino "de la Figurita") y el bulevar Gral. Artigas, se extiende el barrio conocido por El Reducto.

El origen del nombre se encuentra en el reducto que estableció el general José Rondeau en este paraje, en el año 1813, durante el segundo Sitio en Montevideo, aún en poder de los tenaces regentistas. Durante la Guerra Grande, el antiguo Reducto volvió a vivir jornadas bélicas como batería avanzada de la línea sitiadora o como puesto de escucha y observación de las fuerzas de "la Defensa".

En un ilustrativo estudio, publicado en 1950, el Dr. Luis Bonavita señaló la ubicación precisa del lugar que sirviera de alojamiento y cuartel general al Gral. Rondeau, como siendo la casa de Martín Gulart, conocido por "Machín", a la que había fortificado y convertido en reducto. Según el citado estudioso de nuestro pasado, dicha edificación se encontraba en las cercanías de la esquina de las actuales avenidas  San Martín y Burgues.

Como se desprende de las actuaciones respectivas -existentes en el Archivo General de la Nación-, a comienzos de 1833, el caracterizado vecino Pedro Pablo de la Sierra se hizo presente ante el Ministerio de Gobierno, solicitando se le permitiera extraer "el ladrillo del Reducto nombrado de Rondeau para la Iglesia de Las Piedras". El ministro Santiago Vázquez dispuso que el Juez de Paz de la 2da. Sección de Extramuros procediera a recabar información respecto de las obras practicadas por los portugueses en el Reducto llamado de Rondeau y éste las elevó al Ministerio, que dio vista al fiscal general del Estado, quien se expidió el 13 de abril de 1833 en un dictamen que consideró que "los ladrillos que se hallan en el Reducto son pertenecientes a propiedades públicas , como provenientes de las obras de fortificaciones construidas por los brasileros y que se han derruído" y por lo tanto opinaba que podía accederse a la solicitud planteada por el apoderado de los vecinos de Las Piedras, para la fábrica del Templo de aquel Pueblo, habida cuenta que "uno de los primeros deberes del Estado" era "el sostén del culto". Sin embargo, algunas reclamaciones tuvieron como consecuencia "suspender los procedimientos".

Durante la Guerra Grande, el antiguo Reducto volvió a vivir jornadas bélicas como batería avanzada de la línea sitiadora  o como puesto de escucha y observación de las fuerzas de "la Defensa", para luego ir, progresivamente, transformándose en ruina, algunos de cuyos restos fueron puestos en evidencia al practicarse excavaciones para la construcción de un edificio moderno.

Dependencia responsable: 
Piso 25 sector Soriano, puerta
1950 2126 y 1950 2134
Lunes a viernes de 10 a 16 horas
Artículos relacionados: 
Compartir esta página